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La biología del espíritu

La Sexualidad Sagrada

El libro La Prostituta sagrada  de Nancy Quals-Corbet es una lectura  indispensable para toda mujer que investigue el  tema de la sexualidad.

 

¿Qué era la Sexualidad Sagrada?

Hay numerosos vestigios de la práctica de la prostitución sagrada en varias culturas al rededor del mundo. Antropólogos e investigadores recolectan datos de lo que puede parecerse a una Prostituta Sagrada en investigaciones de civilizaciones antiguas como Persia, Fenicia, Babilonia, entre muchas otras. Es un tema muy amplio en sí mismo que merece un adecuado estudio antropológico. Además puedo imaginar, la gran variedad de matices según cada cultura y según cada hombre y cada mujer de esa cultura. Imagino que hubo desde terribles aberraciones hasta las más hermosas historias de conexión con lo Divino.

Por eso, me quedo con lo que la imagen de La Prostituta Sagrada evoca en mí. Prefiero divagar en el nivel simbólico que me da más oportunidad de auto indagación, en vez de perderme en los recovecos de la historia.

 

Sagrado y secreción son similares

 

Lo primero que me llama la atención es la relación entre las palabras Sagrado y Secreción. Sagrado y Sangre, Sagrado y Sacro. De hecho, Swadhistana quiere decir “la Sagrada Morada del Ser”.

Una cultura que vive interactuando con los fenómenos naturales para sobrevivir, sabe que la sexualidad es un privilegio. Traer vida es traer  calor, fuerzas, compañía, es hacer prosperar a la tribu. Si las fuerzas naturales son elementos importantes a considerar para la sobre vivencia de una sociedad, la sexualidad es, naturalmente, entendida como una fuente de vida, un recurso natural esencial.  El erotismo entre los seres humanos, en una sociedad que convive con las fuerzas de la naturaleza, está dotado de poder regenerativo, es considerado un regalo, una bendición.

Cuando el hombre comienza a apropiarse de la tierra, empieza a llamar a su terreno “mío”, necesariamente necesita que su heredero también sea “suyo”, por lo cual, la mujer será necesariamente suya. Mi mujer, mi tierra, mi hijo. Si el  hombre no puede definirse como padre de su hijo, pierde esa posición de poseedor. Los hijos son de la Tierra, los hijos son de La Mujer, deja de funcionar en una sociedad privatizada.

El erotismo entre los humanos comienza a ser entonces un problema. Aquella mujer que es mía, no puede tener hijos con el otro, porque no podré llamar a ese hijo “mío”. Hagamos de la sexualidad algo prohibido. “Somos dueños de la tierra” substituyó a “somos parte de la tierra”. Aquella fuente, regalo, bendición, poder regenerativo, pasa a ser un peligro, una condena, recibe unos estándares, unas normas, deja de ser orgánico para ser controlado según la conveniencia del poseedor. 

La costumbre substituyó a la ley. La naturaleza religiosa humana, como una manifestación de gratitud, asombro, celebración  y comunicación con las fuerzas naturales pasó a ser substituida por el miedo, el poder y la dominación. Lo común fue substituido por lo privado. La sexualidad, por la culpa.

¿Las relaciones sexuales sagradas han desaparecido?

Me gusta pensar que hace milenios, la relación sexual y la actitud religiosa eran inseparables y que en alguna parte de nuestro inconsciente aún lo son.

En el sistema de chakras nada queda aislado. La imaginación, lo trascendente, la comunicación, la visión, el cariño, el poder, la unión sexual y la pertenencia, han de funcionar como un todo.

El sexo casual, o, la tendencia a cultivar el llamado desapego, o cualquier acercamiento sexual que no esté entretejido con los otros componentes del sistema e chakras, es una mutilación, queda aislado y por tanto, deformado, desperdiciado.

Me gusta creer que el acto sexual era usado para hacer magia, para dar gracias, para hablar con los dioses, para atraer a las almas que se necesitan, para sanar a las personas, para entrar en profundos estados de meditación y comunión.

Nos llamamos materialistas pero somos destructores de la materia. No la valoramos. Mientras sigamos encontrando distinción entre lo material y lo espiritual, todos los seres humanos padeceremos el dolor de esa grieta.

Una prostituta obtiene dinero a cambio de relaciones sexuales y es obvio que sea entonces el oficio más antiguo de la humanidad. Las relaciones sexuales cuando se realizan tomando el cuenta todo el sistema, siempre han dado a cambio, energía, abundancia, gozo, prosperidad, belleza, longevidad, salud. Me gusta imaginar que las prostitutas sagradas eran magas que conectaban con las fuerzas de la naturaleza a través de las relaciones sexuales. Lo mismo traían la lluvia, la cosecha o los hijos. Me gusta imaginarlas hermosas, desposeídas, amigas, cotidianas, bondadosas, comunes, altas practicantes de la sublimación de la energía.

Escribí una oración a la Diosa de la sensualidad que puedes mirar aquí: https://labiologiadelespiritu.com/saraswati-yemaya-afrodita/

 

Y aquí tienes el link del libro de Nancy Quals-Corbet:

https://www.amazon.es/Sacred-Prostitute-Feminine-Psychology-Analysts/dp/0919123317/ref=sr_1_1?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&crid=2U5F0FZLT6N73&keywords=the+sacred+aspect+of+prostitute&qid=1647523763&sprefix=the+sacred+aspect+of+prostitute%2Caps%2C84&sr=8-1

 

Te invito a mover tu cuerpo con una práctica de yoga suave que puedes enconcontrar aquí:

 

1 comentario en «La Sexualidad Sagrada»

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